sábado, 5 de noviembre de 2011

Escudriñar las Escrituras

Escudriñar: buscar y examinar
San Juan 5:39: “Escudriñad las escrituras, porque a vosotros os parece que en ellas tened vida eterna. Ellas son las que dan testimonio de mí”.
Para poder escudriñar la palara de Dios es necesario pedir la guianza al Espíritu Santo así mismo desear con todo su ser conoce3r al Señor Jesús lo que hizo, su carácter, su manera de comportarse y de conocer también sus secretos muy escondidos. Solo siendo un estudioso de la palabra él se la revelara.
La revelación en la palabra esta en todo aquel que lo pida y anhele de todo su corazón conocer al maestro. Encontramos a muchas personas con las que tenemos comunicación decir “YO CREO EN LA BIBLIA”… Pero cuanto la ha escudriñado. ¿Conoce a Jesús a fondo a través de la Biblia o solo de oídas?
La palabra dice en Job 42:5 “De oídas te había oído mas ahora mis ojos te ven”.
¿Usted quiere que sus ojos sean abiertos? Entonces escudriñe la palabra pues ella es lámpara y lumbrera a su caminar.
¿Usted quiere ser una persona full fe, como dice la palabra que le diga a la montaña que se mueva de un lado a otro? Tiene que ser instruido y dedicarle tiempo a su palabra. Recuerde que así como el alimento nutre su cuerpo la palabra nutre al espíritu y lo alegra.
No hay cosa más preciosa que ser un conocedor de la palabra de Dios.
Romanos 10:17: “Así que la fe viene por el oíd y el oíd la palabra de Dios”.
¿Usted quiere ser una persona llena de sabiduría? Sea amante de su palabra bendita.
Lo encontramos en Efesios 1:17: “Pidiendo que el Dios de nuestro Señor Jesucristo el padre de gloria os de Espíritu de sabiduría y de revelación en un mejor conocimiento en El”.
Hay una clave para escudriñar la palabra es dejarse guiar por el Espíritu Santo y leerla todos los días pues debe ser nuestro alimento diario para que nuestro espíritu se haga musculoso en conocimiento y de ese conocimiento se convierta un medio que Jesús use para su gloria.
También el escudriñar y ser conocedor de su palabra le traerá sabiduría a su vida para tomar decisiones y cambiara también su manera de hablar y comportar, las demás personas querrán tener lo que usted tiene porque dejara de hablar palabrería y hablara palabra santa y sana.
Cuando usted se vuelve un hombre que ama la palabra El le revalara cada versículo aunque ya lo sepa pero no lo había entendido porque la revelación cae sobre usted. La Biblia es un libro sellado que solo se puede entender con revelación de su Santo Espíritu. Cada uno de nosotros debemos de pedir y anhelar que nos de sabiduría en su palabra, y ser llenos de su conocimiento.
Proverbios 16:16: “Mejor es adquirir sabiduría que oro preciado y adquirir inteligencia vale más que la plata.

Proverbios 16:20: “El entendido en la palabra hallara el bien, y el que confía en Jehová es bien aventurado”
Proverbios 16:22: “Manantial de vida es el entendimiento al que lo posee”.

El conocimiento en su palabra hace una trasformación a nuestro ser pues éramos personas comunes y corrientes y nos transforma en personas extraordinarias, pues viene a nosotros el espíritu de excelencia que El nos brinda. Tenemos un ejemplo; los apóstoles, la palabra dice que eran del vulgo es decir comunes, pero cuando abrían sus bocas era poder de Dios reflejado en ellos.

En Job 22:21: “Vuelve ahora en amistad con él, y tendrás paz y por ello te vendrá bien”. Usted se vuelve un amigo de Él pues lo conoce a traves de su palabra. (Job 22:21-28)
II Timoteo 3:15: “Y que desde la niñez has sabido las sagradas escrituras las cuales te pueden hacer sabio para la salvación por la fe en Cristo Jesús”
II Timoteo 3:16: “Todas las escrituras son inspiradas por Dios y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, y para instruir en justicia”
Escudriñar las escrituras nos enseña que es una espada de dos filos dice la palabra, cuando viene el enemigo a molestar, pero como usted está lleno de la palabra sabrá pelear bien con su espada bien afilada y aun cuando mire circunstancias le dirá porque escrito esta y así se volverá un vencedor.
Escudriñar las escrituras nos trae limpieza a nuestras vidas. Salmo 119: “¿Con que limpiara el joven su camino? Con guardar tu palabra”.
Efesios 6:17: “Y tomad el yelmo de la salvación, y la espada del Espíritu, que es la palabra de Dios”.
Escudriñar la palabra significa que usted busca esa semilla que es sembrada en buena tierra que es su corazón,  y este se llenara como un granero que repartirá a otros de su llenura.
En Lucas 8:11: “Esta es, pues, la parábola, la semilla es la palabra de Dios”.

Salmo 119:72: “Mejor me es la ley de tu boca que millares de oro y plata”.

Escudriñar su palabra nos trae poder y desarrollamos una vida de conocimiento en el. Jeremías 23:29: “No es mi palabra como fuego, dice Jehová, y como martillo que quebranta la piedra”.

Uno escucha en canciones y en reuniones de iglesia a la gente comentando; “QUIERO CONOCER AL SENOR”. Pues es una buena oportunidad para que usted comparta que conociendo y escudriñando su palabra que usted podrá conocer al Señor.
¿Usted quiera aprender a ministrar? Escudriñe las escrituras. Pues ahí aprenderá como Jesús y sus discípulos lo hicieron y es la misma línea que se sigue hasta hoy, ya que El es nuestro ejemplo a seguir. Todas las instrucciones las encontrara en la palabra.
¿Quiere fe? Llénese de la palabra. ¿Quiere sabiduría? La palabra se la dará. Porque son los mismos pensamientos de Dios plasmados en este hermoso libro, nuestro testamento; nos enseña a corregir a nuestros hijos, a las relaciones con nuestro conyugue, le enseña a orar correctamente. También le muestra a aplicar los versículos según el caso o necesidad.
Colosenses 3:16: “La palabra de Cristo more en abundancia en vosotros, enseñándonos y exhortándonos unos a otros en toda sabiduría”.
Escudriñar las escrituras también tiene que ser una disciplina de nuestra parte para ir en brusquedad de este libro diariamente. Que no solo lo abramos en la iglesia sino en nuestro hogar; porque esto trae un resultado grande y maravilloso que es comunión con Dios Padre. El nos revelara sus secretos con el pasar del tiempo, no nos apartamos ni a derecha ni izquierda; pues en ella encontramos cada respuesta que buscamos.
En Salmos 119:5: “Lámpara es a mis pies tu palabra y lumbrera a camino”
Escudriñar las escrituras es estudiar sobre Dios mismo, es enamorarse de lo que ahí está escrito pues es su corazón mismo plasmado ahí.
Recuerde que escudriñando las escrituras, esta preciosa lámpara nos alumbrara y dirigirá nuestros pasos, pues en este conocimiento solo en las escrituras se adquiere.
San Mateo 5:6: “Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados”.
Cuando tenemos la lámpara encendida que es su palabra en nuestra boca fluyendo; podemos reclamar nuestras herencias, bendiciones y podemos enseñarle a los demás compartiendo sus maravillas. Podemos mostrarle a los demás como vivir en libertad y como gozar de ella.
Escudriñar nos transforma en otras personas; pues nuestro espíritu se une a su Espíritu, nos limpia, se vuelve ese aceite a nuestras heridas, cambia la tristeza en gozo, aumenta nuestra fe, se vuelve refugio a nuestras pruebas y nos da fortaleza cuando estamos cansados.
Salmos 19:7: “La Ley de Jehová es fiel, que hace al sabio al sencillo”.
Salmos 19:8: “Los mandamientos de Jehová son rectos, que alegran el corazón. El precepto de Jehová es puro que alumbra los ojos”.
La Biblia es una mina de conocimientos, es un rio de poder, aceite restaurador, es sanidad a nuestros huesos.

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